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20 de mayo de 2016

Planificación, ahorro y entusiasmo:



Un Estudio social sobre la Jubilación o Pensión: 

Expectativas y experiencias, nos trasladan una imagen viva del colectivo de jubilados y de las personas próximas a esta situación laboral. 

Cierto optimismo, ganas de disfrutar y una actitud proactiva respecto a la previsión, se enfrentan a hechos como la mayor esperanza de vida y a la preocupación por las siguientes generaciones.



En Argentina están accediendo a la jubilación las mujeres nacidas en 1956 y hombres en  1951 y en una década lo harán los llamados hijos del «baby boom» de los años 60, y es en ellos, en los que de manera más evidente hacen mella las preocupaciones que desde los ámbitos político y económico se vierten sobre la sostenibilidad de las prestaciones económicas que, en menor o mayor cuantía, reciben los trabajadores desde 1949 en nuestro país.
Con anterioridad existían seguros que amparaban diversas contingencias y estaban basados, como su desarrollo posterior, en las medidas que el canciller Otto von Bismark instauró en Alemania en 1884 con el nombre de seguro social para la vejez, una iniciativa que conceptualmente se culminaría en 1942 cuando el economista y político británico, William H. Beveridge, propuso sus planes sociales avanzados y acuñó el término de "estado del bienestar".
En el año 1949 en la presidencia de Perón, siguiendo una tendencia mundial se reforma la Constitución a favor de la clase trabajadora y se crea el derecho a la jubilación. En su Art 37 que era muy extenso, bajo la denominación "derechos especiales" estaban dividos en 4 grupos: Derechos del Trabajador, Familia, Ancianidad y Educación/Cultura.
En 1955 el gobierno militar anuló esa reforma y volvió a la Constitución anterior, pero eran tan fuertes los "Derechos especiales" que ya se habían instaurado en la sociedad que hubo que agregar un artículo a la Constitución Nacional el (14 bis) consagrando las conquistas de los trabajadores, que ya no podían ser ignoradas por el Estado, entre ellos la Jubilación.
En 1993 nació la  jubilación privada en la Argentina, durante la primera presidencia de Carlos Menem, se sancionó la ley 24.241, que estableció el desdoblamiento del sistema de jubilaciones y pensiones. 

Así, la reforma del sistema en la Argentina, que tiene como antecedente la implementada en 1981 en Chile, forma parte de los cambios centrales de política económica instrumentados en la década del 90. 

Instauró el Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones (SIJO), que incluye al de reparto -tradicionalmente en manos del Estado- y el de capitalización. Nació, entonces, un sistema de ahorro individual de aportes, con inversión de los fondos en el mercado de capitales y administrado por empresas privadas, bajo la forma de Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP). 

En 2008 la ley 26.425, estatiza el sistema provisional y pone fin a las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP).

La norma, implicó una extraordinaria transferencia de 74.000 millones de pesos a manos del gobierno de Cristina Kirchner.